La vida que esperabas
esperarás
a lo alto
oasis inventado
de las cenizas nacieron sueños
como niñas zarandeábamos
capaces
incapaces
pies descalzos
la noche acampa
soledades compartidas
incapaces
redimen
remonta el alma
juega
quieta
resbala
se escurre
dilata
vacila
escarcea
llama
prende.
Las cosas siempre vuelven a nosotros...
...quizás del modo más inesperado.
Seamos capaces.
Llueve, más que llover diluvia
el agua cala
humedece recuerdos
los pies chapotean reflejos
el agua los colma hasta desbordarlos
el calor hace de las suyas
sudo
me diluyo
siento evaporarme
soy nube
tormenta
trueno
relámpago
agua
lluvia
gota
charco
reflejo.
Ayer por la tarde, amaneció un día atronador, el día sugería un cuento de verano, esos que colman días borrascosos, prendiéndolos de luz y calor, de la magia que arropan los sueños.
Esa tarde no pude dejar de mirarla, el destino apremia, pero no de casualidad.
Os dejo un claro ejemplo de ello:
Una sala de cine vacía
muchos peldaños por subir
escalera cuesta arriba
vértigo al mirar abajo
tomar asiento para reponerse.
Blanco de fondo
no huele a palomitas
nadie habla
silencio como preludio
respiración acompasada
un latir se une al tuyo
vacío en la sala
comencemos de nuevo.
Hoy fuimos a ver una de David Lynch, la que da nombre al post inaugural de este avatar, "Una historia verdadera", quedaos con esto: